El contraste en la edición de vídeos

Si acudimos al diccionario, el contraste es “la notable diferencia o las condiciones opuestas de dos cosas cuando se comparan una con otra”.

¿Qué es el contraste?

En el ámbito de la fotografía, el cine y la televisión, la palabra “contraste” se aplica de forma confusa al menos a cuatro conceptos muy distintos:

Contraste de escena o de luminancia:

Es la relación entre los niveles extremos de luminancia de la escena o sea, entre el elemento más claro y el más oscuro que ve la cámara.

Contraste de la cámara, margen de contraste o latitud de exposición:

Es la máxima diferencia de luminancias que puede asumir el sensor dando imagen con detalle. Dentro de la fase técnica de la iluminación, una de las claves está en adecuar ese margen de contraste del sistema al contraste de la escena, con el que no tiene por qué coincidir.

Contraste de iluminación:

Una vez decidido el punto de vista, es decir, la situación de la cámara, entendemos por contraste de iluminación (este es el concepto más generalmente extendido cuando hablamos de “contraste”) la relación entre las iluminaciones producidas por dos fuentes de luz que se proyectan sobre un mismo sujeto. Se aplica concretamente a la relación existente entre la luz principal y la de relleno, contra o fondo y se expresa en forma de cociente.

Por ejemplo, si la luz principal es el doble que la de relleno, se dice que el contraste es 2: 1 4.000 lux / 2.000 lux = 2: 1 Es el contraste de iluminación el que realmente determina el aspecto de la imagen y es el dato básico para conseguir el ambiente requerido y la clave dramática de la escena.

Dado que la luz principal puede estar en cualquier posición con respecto al eje de cámara, pues su situación se decide en función al efecto narrativo deseado, la luz de relleno puede producir sombras indeseables si se sitúa demasiado cruzada con respecto al eje sujeto-cámara. Para evitarlo, se suele situar cerca del punto de vista, lo cual hace que se sume a la principal en las áreas afectadas por ambas.

De esta forma tendremos que la relación de contraste es:

Contraste de iluminación = PRINCIPAL + RELLENO / RELLENO

En realidad, entender como contraste el simple cociente de principal/ relleno sólo nos servirá en el infrecuente caso de que tengamos una luz principal y un relleno que no se “manchen” una a otra. Podemos también cuantificar el contraste de iluminación en el número de pasos de diafragma o números f que abarca. Así, se dice que, por ejemplo, un contraste 4: 1 equivale a dos pasos de diafragma.

Por otro lado, sabemos que cada paso de número f implica una disminución a la mitad de la cantidad de luz que entra en el objetivo… Si relacionamos ambas magnitudes podemos establecer que la potencia a la que hemos de elevar 2 para obtener el margen de contraste es igual al número de pasos de diafragma que abarca dicho contraste.

El contraste al editar videos

En la práctica, mientras que unos iluminadores prefieren referirse al contraste en rango de diafragmas, otros lo hacen en relaciones de contraste: tanto da decir que hay un contraste de cuatro diafragmas como que hay un contraste 16 a 1.

Estos factores serán determinantes a la hora de editar nuestro vídeo o película. El contraste que le demos a la hora de grabar se puede modificar después en la edición del vídeo, pero siempre dentro de unos límites. Se han producido grandes avances en este sentido gracias a la grabación y edición digital, pero siempre se recomienda grabar con las mejores condiciones de iluminación posible respecto al resultado que esperamos. Después, depende también de las propias posibilidades que ofrezca un editor de vídeo. Si no tienes ninguno, puedes optar por editores profesionales, como el famoso Premiere, o editores de video online si estás haciendo tus primeros trabajos audiovisuales. Si buscas editores online, en esta web tienes varias alternativas bien analizadas y comentadas.

Contraste de imagen o de reproducción:

Se refiere a la posibilidad que tienen los receptores de televisión de acomodar el contraste de la imagen, en función del gusto del espectador o de las condiciones de luz ambiental bajo las que se contemple la imagen. Es lo que hacemos cuando regulamos el contraste de un televisor.